RED IRA

La RedIRA (Red Latinoamericana de Injuria Renal Aguda), es una iniciativa del Comité de IRA de SLANH, desarrollada con el objetivo de constituir una red interactiva de nefrólogos, dirigida a expandir y mejorar el conocimiento de la IRA en la región, a través de actividades de difusión, educación e investigación. Es de libre acceso para todos los médicos interesados en el tema, socios y no socios de SLANH.

TEMA DEL MES

La Lesión Renal Aguda en Escenarios Catastróficos: Desafíos y Alternativas

Paola Borbolla Floresª, Mariana Zavala Gómezª, Juan Pablo Gómez Villarrealª, Ricardo Garza Treviñoᵇ, Lilia M. Rizo Topeteªb*

ª: Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González, Monterrey, México

ᵇ:Hospital Christus Muguerza Alta Especialidad, Monterrey, México

La lesión renal aguda (LRA), representa una de las urgencias médicas más críticas en el entorno clínico, que puede aumentar de manera considerable la morbimortalidad de quienes la presentan, además del aumento de estancia intrahospitalaria y costos.

En ambientes de normalidad, la terapia de remplazo renal (TRR) suele considerarse un recurso “accesible” en naciones desarrolladas. En los países de ingresos bajos y medios, así como en regiones devastadas por catástrofes naturales —terremotos, inundaciones, huracanes o sequías— y las causadas por el humano – como guerras, accidentes, etc -, el acceso a la diálisis es una excepción más que una regla (1).

El Impacto de los Desastres en la Salud Renal y vulnerabilidad de la infraestructura convencional

La interrupción de las vías de suministro ocasionada por desastres impacta directamente la provisión y el acceso a servicios públicos e higiénico-sanitarios básicos, además de retrasar o incluso imposibilitar la distribución de medicamentos e insumos médicos esenciales. Esta situación incrementa la descompensación de patologías no transmisibles preexistentes y favorece su exacerbación, transformando una emergencia logística en una crisis epidemiológica de mayor escala.

Desde la perspectiva nefrológica, este escenario se asocia con un aumento en la incidencia de lesión renal aguda, así como con una mayor gravedad de los casos. (1,2).

La Sociedad Internacional de Nefrología (ISN) creó en 1989 la Renal Disaster Relief Task Force, luego del devastador terremoto en Marmara, con el objetivo de proporcionar atención médica especializada, particularmente a víctimas de LRA por crush síndrome, así como sostén a los pacientes en HDC. El Grupo de Trabajo está compuesto por una red mundial de expertos en el tratamiento de pacientes con LRA y actúa en estrecha colaboración con Médicos Sin Fronteras 

La información estadística de LRA en entornos catastróficos es escasa. Se reporta una incidencia que varía desde 0.17 % en víctimas de guerra hasta 34.3 % en personas ingresadas a unidades de cuidados intensivos (UCI) durante desastres naturales (3). 

Catástrofe natural es un evento de origen natural que provoca daños significativos a la vida humana, la infraestructura, los ecosistemas y las actividades económicas, superando la capacidad local de respuesta y recuperación. Estos eventos incluyen fenómenos como terremotos, huracanes, inundaciones, sequías, erupciones volcánicas, incendios forestales y tsunamis (tabla 1).

Para que un evento natural se clasifique como catástrofe, no basta con su intensidad física, sino, debe existir un impacto severo en la población o el entorno social y sanitario, generando consecuencias que pueden ser inmediatas o prolongadas.

Además de los desastres naturales, también se pueden presentar desastres originados por el humano, en muchas ocasiones teniendo las mismas o más consecuencias.

Tabla 1. Tipos de desastres

TipoSubtipoEjemplos
NaturalSequías; terremotos; inundaciones; olas de calor; huracanes; pandemias; tsunamis; erupciones volcánicas; incendios forestales
Origen humanoIntencionalInestabilidad política; sabotaje; terrorismo; conflictos armados
Origen humanoNo intencionalDerrames químicos; crisis económicas; contaminación ambiental; escasez de alimentos; accidentes industriales; incidentes nucleares; colapsos estructurales; fallas tecnológicas; accidentes de transporte

Adaptado de: Kidney Care in Times of Crises: A Review, AJKD

En estos contextos, el manejo de la LRA se convierte en un desafío, aún más complejo cuando los pacientes cumplen criterios urgentes de TRR. Esto se debe a la naturaleza caótica de las crisis, que con frecuencia conduce a registros de datos incompletos o inexactos, e incluso a la incapacidad de realizar estudios diagnósticos, lo que impide contar con diagnósticos precisos.

La demanda de TRR puede superar la capacidad disponible en estas situaciones, lo que obliga a buscar alternativas dialíticas. En países de ingresos medios y bajos, la falta de recursos agrava esta brecha y aumenta las desigualdades en la atención. Ante estas limitaciones, resulta fundamental considerar las distintas modalidades de TRR disponibles, evaluando sus necesidades operativas, factibilidad de implementación y resultados clínicos en contextos de restricción de recursos.

En el caso de la progresión de la LRA, la terapia de soporte de elección bien sabemos que es la hemodialsis (HD) ó diálisis peritoneal según disponibilidad. Sin embargo, para su implementación es indispensable contar con una infraestructura civil funcional, la cual puede verse comprometida durante desastres. Asimismo, pueden surgir desafíos adicionales, como el daño a las unidades de diálisis, dificultades de transporte, interrupciones en la cadena de suministro y lesiones entre el personal capacitado para la entrega de las mismas.

Ahora bien, aunque la diálisis peritoneal (DP) podría considerarse una estrategia útil y funcional en estos contextos, las mismas problemáticas previamente mencionadas pueden dificultar la obtención de soluciones dializantes, así como la adquisición y colocación adecuada de catéteres peritoneales —los cuales también requieren infraestructura apropiada—. Además, puede presentarse un aumento en la incidencia de infecciones del sitio de salida y/o peritonitis. Por ejemplo, existen datos de la Guerra del Golfo (1990) que demostraron que los pacientes tratados con DP tuvieron peores resultados en comparación con aquellos en HD (mortalidad del 95% vs. 41%).

Análisis de desastres naturales y su impacto renal

El impacto de un desastre natural sobre la función renal depende intrínsecamente del mecanismo de lesión predominante en el evento. Aunque el resultado final suele ser la pérdida de la capacidad de filtración, las causas subyacentes varían drásticamente entre fenómenos geológicos, hidrológicos y climáticos.

  • Terremotos y el Síndrome de Aplastamiento

Los terremotos representan la causa más dramática de LRA masiva en cortos periodos. El mecanismo principal es el síndrome de aplastamiento (crush syndrome), que deriva en una rabdomiólisis traumática. (6,7).

Al liberar a la víctima, las células musculares dañadas liberan grandes cantidades de mioglobina a la circulación causando:

  1. Obstrucción tubular: La mioglobina precipita en los túbulos renales formando cilindros.
  2. Toxicidad directa: Genera estrés oxidativo en las células del túbulo renal.
  3. Vasoconstricción intrarrenal: Reduce drásticamente el flujo sanguíneo hacia el riñón, exacerbando la isquemia e hipoperfusión.
  • Inundaciones, Tsunamis y Huracanes

En estos escenarios, la LRA no suele ser traumática, sino de origen infeccioso y toxicológico. El agua contaminada facilita la propagación de enfermedades como la leptospirosis, una de las causas infecciosas más comunes de fallo renal tras inundaciones. Además, el colapso de las redes de saneamiento expone a la población a brotes de cólera y otras enfermedades diarreicas graves que conducen a una deshidratación extrema, provocando una LRA hemodinámica (8).

  • Olas de Calor y Sequías Prolongadas

El cambio climático ha incrementado la frecuencia de emergencias por estrés térmico. En estos casos, el riñón sufre por la combinación de:

  • Deshidratación severa: Que reduce la presión de perfusión renal.
  • Golpe de calor: Que puede desencadenar una respuesta inflamatoria sistémica similar a la sepsis, dañando el endotelio glomerular.
  • Nefropatía por calor: Observada frecuentemente en trabajadores agrícolas en regiones afectadas por sequías, donde la micro-deshidratación repetida causa daño intersticial crónico y agudo.
  • Incendios Forestales

Aunque menos discutidos en la nefrología clásica, los incendios a gran escala impactan el riñón a través de la inhalación de humos tóxicos y el estrés térmico. La exposición a monóxido de carbono y cianuro puede inducir hipoxia tisular severa, afectando órganos con alta demanda de oxígeno como el riñón. Asimismo, las quemaduras extensas provocan una pérdida masiva de líquidos y una respuesta inflamatoria que frecuentemente deriva en insuficiencia renal aguda en las primeras 48 hrs.

La Guerra y la LRA

Los desastres provocados por el hombre son el resultado de acciones destructivas de los seres humanos e involucran elementos de intención, negligencia, error o el fallo de sistemas creados por el hombre. Ejemplos comunes de estos eventos incluyen explosiones nucleares, ataques terroristas, incendios, tortura, bioterrorismo y accidentes industriales o de transporte. No obstante, la guerra representa el desastre antropogénico más devastador, definiéndose como el uso de la fuerza y la violencia entre dos o más estados con el fin de resolver una disputa (11).

En el campo de batalla, la secuencia de acciones críticas comprende la detección, el rescate, el triaje, la evaluación primaria, los primeros auxilios y el traslado a hospitales de campaña. La evaluación primaria debe realizarse inmediatamente después del rescate para determinar el alcance y el tipo de intervenciones médicas necesarias. Para prevenir la LRA, es esencial detener las hemorragias externas graves mediante presión directa u otros medios disponibles. Los torniquetes solo deben emplearse como último recurso debido a que su uso prolongado incrementa el riesgo de complicaciones severas como trombosis, parálisis y mionecrosis. Finalmente, estas víctimas deben ser trasladadas a hospitales de campaña lo antes posible (11).

La lesión renal aguda en desastres antropogénicos y conflictos bélicos deriva principalmente de traumatismos, hipovolemia y síndrome de aplastamiento.

En entornos austeros, como hospitales de campaña en zonas de conflicto, la diálisis peritoneal (DP) presenta ventajas críticas debido a su simplicidad técnica y menor dependencia de infraestructura compleja.

Según algunas bibliografias, las principales ventajas de esta modalidad son:

  • Independencia de suministros básicos: A diferencia de la hemodiálisis, la DP no requiere electricidad ni una planta de tratamiento de agua, lo que la hace viable en condiciones donde estos servicios han colapsado.

A pesar de estas ventajas, las fuentes advierten que la diálisis peritoneal tiene una capacidad de aclaramiento lenta, lo que puede ser insuficiente para manejar las complicaciones metabólicas severas (como la hiperpotasemia extrema) en pacientes de guerra altamente catabólicos. Además, el transporte de las voluminosas bolsas de líquido de diálisis representa un desafío logístico importante en escenarios de desastre

¿Como nos preparamos para los escenarios catastróficos?

Se han sugerido algunas intervenciones para el manejo de la enfermedad renal categorizadas según las 5 fases de la gestión de emergencias. (Figura 1)

Sin embargo habra que pensar que los escenarios catástroficos pueden presentar las siguientes adversidades como falta de electricidad, de agua ultrapura o personal altamente capacitado.

Figura 1

La dependencia de la hemodiálisis moderna de una infraestructura robusta es su mayor debilidad en escenarios de desastre. Para que una unidad de hemodiálisis funcione, se requiere un suministro de emergencia (Figura 2) y un suministro constante de:

  • Electricidad estable: Para alimentar las máquinas de TRR.
  • Agua ultrapura: Crucial para evitar complicaciones infecciosas o químicas.
  • Suministros especializados: filtros, catéteres y soluciones estériles.
  • Personal capacitado: Médicos y enfermeros que a menudo también resultan afectados por la catástrofe.

Figura 2. Suministros de emergencia

Pensando en estas dificultades, se han propuesto modelos manuales de hemodiálsis, como el Kirpa Kit, creado con la intención de utilizarse en estos contextos. Pueden ser una herramienta útil si la infraestructura para el manejo de la urgenica dialítica no es la ideal en la que se busca ganar tiempo. Este tipo de terapias, se fundamentan en la utilización de material básico y tecnicamente disponible en cualquier lugar, sin la necesidad de energía electrica o personal altamente capacitado.

La reciente pandemia de COVID-19 sirvió como un recordatorio global de la fragilidad de los sistemas de salud. Incluso en países con altos ingresos, la demanda súbita de TRR superó con creces la capacidad de respuesta, evidenciando una escasez crítica de consumibles y personal. En estas situaciones, las estrategias de contingencia habituales, como el traslado de pacientes a centros no afectados o el racionamiento de horas de tratamiento, suelen ser insuficientes. En los países en desarrollo, este desequilibrio no es temporal, sino una realidad estructural que perpetúa la desigualdad en salud y causa muertes que, en otras circunstancias, serían evitables (4).

La Búsqueda de Alternativas: Hacia una Diálisis Autónoma

La persistente brecha en la nefrología global subraya la necesidad urgente de modalidades de diálisis que no dependan de infraestructuras frágiles. El objetivo actual es el desarrollo de terapias que cumplan con tres pilares fundamentales: portabilidad, bajo costo y eficacia.

Se requiere de sistemas que permitan un control seguro de solutos y volumen en condiciones austeras. Aunque las técnicas de diálisis manual se han considerado teóricamente como la solución, su implementación práctica y confiable en el ámbito clínico sigue siendo un desafío pendiente que se busca completar con el Kirpa-Kit procedure, descrito por Gómez-Villarreal et al. (2025) (Figura 3).

El Kirpa Kit se compone de materiales de facil acceso, como jeringas, cateteres, llaves de 3 vias y el filtro para diálisis, los cuales se disponen de la manera presentada en la Figura 3.  Se requiere de un acceso vascular, ya sea un acceso venoso central o un cateter para hemodiálisis y dos operadores los cuales fungiran como bombas, extrayendo lotes de 50 – 100 ml de sangre del paciente, pasarlos por el circuito y posteriormente regresarlos al paciente, con esto realizando ultrafiltración, o de disponer el circuito de otra manera, hasta diálisis per se.

Figura 3: Modelo Kirpa Kit, replicada con autorización de los autores.

Modelo Kirpa Kit: Con el circuito ya conectado, 1) Se utiliza la jeringa como bomba sanguínea. Se extrae sangre a través del bypass hasta llenar la jeringa. Cierre de flujo para preparación.  Se cierra la llave de paso de sangre para evitar el reflujo. Paso de sangre a través del filtro Se empuja la sangre contenida en la jeringa a través del filtro del dializador. 2) Apertura de la línea de ultrafiltrado. Mientras se empuja la sangre, se mantiene abierta la llave del ultrafiltrado, permitiendo la extracción del volumen deseado de líquido. 3) A través de la jeringa 3 pasa el líquido de dializado mientras la sangre pasa por el filtro. Una vez completada la fase, se repite el proceso

Claudio Ronco,  junto con otros autores, ha propuesto el desarrollo del riñón artificial portátil (WAK) como una solución disruptiva para superar las limitaciones de la diálisis convencional. Este sistema de ultrafiltración continua y miniaturizada utiliza tecnologías de regeneración de dializado para ofrecer una terapia ambulatoria que mejora la eliminación de solutos y la calidad de vida. Al imitar de forma más fisiológica la función renal nativa las 24 horas del día, esta propuesta busca reducir las complicaciones cardiovasculares asociadas a los tratamientos intermitentes.

La transición hacia dispositivos portátiles y métodos simplificados es, por tanto, un imperativo ético y médico para salvar vidas en las condiciones más difíciles del planeta y comprar valioso tiempo para la llegada de los servicios básicos o el traslado del paciente.

Hacia una Resiliencia Nefrológica Global

La gestión de la Lesión Renal Aguda en catástrofes no es solo un desafío médico, sino una cuestión de justicia social y preparación logística(9). Tras analizar los impactos de los desastres y las debilidades de los sistemas actuales, se pueden extraer tres conclusiones fundamentales:

  1. La vulnerabilidad es evitable: La alta mortalidad por LRA en desastres no es una consecuencia inevitable del evento natural, sino una falla en la adaptabilidad tecnológica de los sistemas de salud actuales.
  2. Necesidad de Descentralización: La dependencia de grandes centros hospitalarios urbanos garantiza el colapso en emergencias masivas. El futuro exige equipos portátiles que puedan ser desplegados en hospitales de campaña o zonas rurales.
  3. Preparación proactiva: La capacitación en técnicas de diálisis "austera" (como la DP manual o HD manual) debe ser parte del currículo estándar en la formación de especialistas en nefrología y medicina de emergencias.

En última instancia, el objetivo no es solo sobrevivir a la catástrofe, sino garantizar que el código postal o la estabilidad eléctrica de una región no determinen la supervivencia de un paciente con fallo renal.

Autores
Paola Borbolla Floresª, Mariana Zavala Gómezª, Juan Pablo Gómez Villarrealª, Ricardo Garza Treviñoᵇ, Lilia M. Rizo Topeteªb*
Visual
Mario Méndez

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CONCLUSIÓN

El cierre de la brecha en la atención nefrológica en contextos de desastre exige una verdadera transición tecnológica: pasar de equipos altamente dependientes de infraestructura a sistemas de diálisis autónomos, adaptables y de rápida implementación. El futuro de la terapia de reemplazo renal (TRR) en escenarios catastróficos se construye sobre tres pilares fundamentales: portabilidad, simplicidad operativa y sostenibilidad.

En este marco, el Kirpa Kit surge como una alternativa prometedora, accesible y portátil para brindar TRR cuando la diálisis convencional no es viable, particularmente en países con recursos limitados. Su implementación puede fortalecer la capacidad de respuesta ante desastres, mejorar la resiliencia de los sistemas de salud y garantizar la continuidad de tratamiento para poblaciones vulnerables.

Bibliografía
  1. World Health Organization. Health emergency and disaster risk management framework [Internet]. Geneva: World Health Organization; 2019 [cited 2025 Aug 17]. Available from: https://iris.who.int/handle/10665/326106
  2. Vanholder R, Sükrü Sever M, Lameire N. Kidney problems in disaster situations. Néphrologie & Thérapeutique. 2021 Apr;17:S27–36.
  3. Alasfar S, Koubar SH, Gautam SC, Jaar BG. Kidney Care in Times of Crises: A Review. American Journal of Kidney Diseases. 2024 Nov;84(5):621–31.
  4. Bagshaw SM, et al. Clinical research and disaster response: The role of dialysis in the Haiti earthquake. Kidney Int. 2010;78(9):887–889. doi:10.1038/ki.2010.266
  5. Gómez-Villarreal JP, Borbolla-Flores P, Garza-Treviño RA, Olivo-Gutiérrez M, Hernández-Guedea MA, Hasson DC, Ceschia G, Rizo-Topete L. Emergency Renal Replacement Therapy with Manual Dialysis in Patients with Acute Kidney Injury: First-in-Human Case Report. Case Rep Nephrol Dial. 2025 Apr 9;15(1):89-97. doi: 10.1159/000545061. PMID: 40395483; PMCID: PMC12091994.
  6. Ronco C, Davenport A, Gura V. The future of the artificial kidney: moving towards wearable and miniaturized devices. Med J Aust. 2011;195(2):68-9.
  7. Wiseman KC, Salyer SW.Kidney failure in disaster settings: a review of the literature on crush syndrome and renal replacement therapy. Journal of Nephrology & Renal Therapy. 2021;7(2):45-58.
  8. Sever MS, Vanholder R.Management of crush syndrome casualties after disasters. The Lancet. 2013;381(9882):2011-2023.
  9. World Health Organization (WHO).Noncommunicable diseases in emergencies: kidney care in low-resource settings. Geneva: WHO Press; 2022.
  10. Agar JWM.Green dialysis: the environmental challenges of dialysis and the future of sustainable kidney care.Nature Reviews Nephrology. 2024;20(1):15-28.
  1. Acute Kidney Injury in Active Wars and Other Man-Made Disasters. Sever, Mehmet Sukru et al. Seminars in Nephrology, Volume 40, Issue 4, 341 - 353

 

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1. ¿Cuál es el principal mecanismo por el cual en la LRA se produce hiperpotasemia?
2. Respecto a la acidosis metabólica en la LRA, ¿cuál es el mecanismo predominante que exacerba la hiperpotasemia en la acidosis hiperclorémica comparada con la acidosis por aniones orgánicos?
3. ¿En cuál de los siguientes escenarios es más probable que el bicarbonato de sodio IV tenga efecto clínicamente relevante en la hiperpotasemia aguda?
4. En hiperpotasemia grave durante LRA oligúrica/anúrica, los diuréticos de asa pueden contribuir a reducir el K⁺ sérico porque mecanismo:
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